Los higaditos de pollo al ajillo son una auténtica delicia dentro del mundo de la casquería. Este plato destaca por su sabor intenso y su preparación sencilla, lo que lo convierte en una opción ideal tanto para los amantes de los sabores tradicionales como para quienes buscan aprovechar al máximo ingredientes económicos y nutritivos. El ajo, protagonista indiscutible de la receta, impregna los higaditos con su aroma y sabor característicos, mientras que una reducción de vino blanco y perejil fresco aporta frescura y equilibrio al conjunto.
Este plato versátil puede servirse como una tapa irresistible para compartir o como un plato principal acompañado de arroz blanco, unas patatas fritas crujientes o un suave puré de patata. Su preparación es rápida, lo que lo hace perfecto para improvisar una comida sabrosa en cualquier momento. Aprende a prepararlos siguiendo nuestra receta paso a paso y descubre cómo transformar unos sencillos higaditos de pollo en un bocado lleno de carácter y tradición.

Información de la receta
- Tiempo de preparación: 10 minutos
- Tiempo de cocinado: 10 minutos
- Tiempo total: 20 minutos
- Raciones: 4
- Categoría: plato principal
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 264
Ingredientes de los higaditos de pollo al ajillo
- 500 g de higaditos de pollo
- Sal
- Pimienta recién molida
- 6 dientes de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 100 ml de vino blanco
- Perejil

Cómo hacer higaditos de pollo al ajillo
Para comenzar, limpiamos 500 g de higaditos de pollo. Si los hemos comprado enteros, retiramos las venas o cualquier impureza que puedan tener para dejarlos bien limpios. Luego, los cortamos en tacos de tamaño similar, añadimos sal y pimienta recién molida, y los reservamos.

Picamos finamente 6 dientes de ajo, que podemos cortar en trozos pequeños o en láminas según nuestra preferencia.

Vertemos 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén y freímos los ajos a fuego suave con cuidado de que no lleguen a dorarse demasiado para evitar un sabor amargo.

Subimos el fuego y añadimos los higaditos de pollo a la sartén. Los salteamos junto con los ajos, removiendo con frecuencia hasta que comiencen a dorarse y a soltar su jugo, lo que aportará un sabor profundo al plato.

Incorporamos 100 ml de vino blanco y dejamos que reduzca a fuego medio, permitiendo que la salsa espese ligeramente.

Finalmente, picamos un buen manojo de perejil fresco y lo añadimos a los higaditos justo antes de retirarlos del fuego, mezclando bien para integrar todos los sabores.

Servimos los higaditos de pollo bien calientes, ideales como tapa o como plato principal acompañados de arroz blanco, unas patatas o cualquier guarnición que prefiramos.

Resumen fácil de preparación
- Limpiamos, cortamos y salpimentamos los higaditos
- Picamos los ajos
- Los sofreímos con aceite
- Incorporamos los higaditos a los ajos y los salteamos
- Vertemos el vino y lo dejamos reducir
- Terminamos añadiendo perejil picado
- Servimos los higaditos de pollo al ajillo recién hechos