El pan de muerto es un dulce mexicano especialmente típico en torno al Día de Muertos. La forma de este pan dulce representa el cuerpo, con el cráneo y los huesos de los difuntos. Pero al margen de su característica forma, la tradición y creencias que lo rodean, podemos decir que es un bollo de masa abriochada delicioso y fácil de elaborar.
El sabor de la naranja y el azahar es lo que hace diferente y característico a este pan, así como su clásico glaseado final con mantequilla y azúcar. Si todavía no lo conoces y no lo has hecho nunca, te recomiendo que te animes a probarlo, pues repetirás seguro.
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 50 minutos
- Tiempo de cocinado: 20 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 10 minutos (más unas 4 horas de reposo)
- Raciones: 6 unidades
- Categoría: postre
- Tipo de cocina: mexicana
- Calorías por ración (kcal): 806 kcal
Ingredientes de pan de muerto para 6 panes
Para el fermento:
- 50 ml de leche
- 5 g de levadura seca de panadería
- 50 g de harina de fuerza
Para la masa final:
- 600 g de harina de fuerza
- 200 ml de leche
- 5 huevos
- 100 g de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- La ralladura de una naranja
- 5 ml de agua de azahar
- Todo el fermento anterior
- 150 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 cucharada de aceite
- 1 huevo batido
Para el glaseado:
- 20 g de mantequilla fundida
- 25 g de azúcar
Cómo hacer pan de muerto
Comenzamos preparando el fermento. Para ello, ponemos en un bol 50 ml de leche y le añadimos 5 g de levadura seca. Lo dejamos reposar 5 minutos para que la levadura se hidrate y le añadimos 50 g de harina de fuerza. Mezclamos todo y cuando la masa esté integrada, la dejamos reposar tapada un par de horas, hasta que doble el tamaño y esté burbujeante. A su vez, retiramos los huevos y la mantequilla de la nevera para que estén atemperados cuando hagamos la masa final.
Cuando el fermento esté listo y haya doblado su volumen, comenzamos a preparar la masa. Para ello, ponemos los 600 g de harina de fuerza en un bol, hacemos un hueco en el centro y le añadimos el resto de los ingredientes, excepto la mantequilla: 200 ml de leche, 5 huevos, 100 g de azúcar, 1 cucharadita de sal, la ralladura de una naranja, 5 ml de agua de azahar y el fermento anterior.
Amasamos todo con las manos o también podemos hacerlo utilizando amasadora, que para este tipo de masas abriochadas siempre es una gran ayuda.
@pandebroa.by.monikapregoCuando la masa está lisa y los ingredientes integrados, añadimos los 150 g de mantequilla cortada en tacos.
Amasamos todo de nuevo hasta que la mantequilla se integre con la masa y tengamos de nuevo una masa elástica que se despegue de las manos. La ponemos otra vez en un bol engrasado, la tapamos y la dejamos levar a temperatura ambiente hasta que doble su tamaño, lo cual le llevará unas 2 horas. No obstante, los tiempos de levado de las masas son orientativos, pues dependen de la temperatura y la humedad que haya en el ambiente de cada cocina. Podemos también retrasar la fermentación y guardar la masa en la nevera hasta el día siguiente.
@pandebroa.by.monikapregoPasadas 2 horas, la masa habrá doblado su volumen y podremos formar los panes. Si la hemos guardado en la nevera, el levado será más lento, pero al día siguiente, habrá doblado su volumen igualmente. En este caso, la sacamos de la nevera, la dejamos atemperar una hora y formamos los panes.
@pandebroa.by.monikapregoPrimero dividimos la masa en 7 porciones de unos 200 g cada una y boleamos 6 de ellas con tensión, que serán nuestros bollos o panes de muerto. La otra porción de masa, la dividimos en 12 partes iguales, 6 de ellas las boleamos también con tensión y las reservamos. Estas serán las bolas pequeñas que van encima del pan y que representan la cabeza. Las otras 6, a su vez, las dividimos en 2 partes, de forma que tendremos 12 y con ellas iremos formando los huesos.
Para formar los huesos, que irán colocados encima del bollo en forma de cruz, hacemos rodar cada una de las 12 porciones de masa entre los dedos ligeramente abiertos, de manera que queden unas pequeñas hendiduras en la masa. Las colocamos encima del pan y, en el centro, donde se cruzan, colocamos la bola que será la cabeza.
@pandebroa.by.monikapregoUna vez formados los panes, los colocamos en una bandeja de horno, los pincelamos con un poco de aceite, los tapamos con film para que no se seque la superficie y los dejamos levar hasta que doblen el tamaño, que será 1 hora y media.
@pandebroa.by.monikapregoEncendemos el horno a 180 °C y, cuando los panes hayan doblado su volumen y estén listos para hornear, los pincelamos con huevo batido y los horneamos durante 20 o 25 minutos, dependiendo un poco de cada horno. Cuando observemos que los panes están dorados y escarchados, los retiramos del horno. Los colocamos en una rejilla enfriadora y preparamos el glaseado final.
Fundimos los 20 g de mantequilla y pincelamos los panes de muerto con ella. A continuación, espolvoreamos abundante azúcar, sobre 25 g, por encima de los panes. Esta se quedará adherida a la corteza y formará una capa de azúcar, que es el acabado característico y tradicional del pan de muerto.
@pandebroa.by.monikapregoLos dejamos completamente y ya tenemos listos nuestros panes de muerto tradicionales del Día de Todos los Santos listos para repartir y degustar.
@pandebroa.by.monikapregoResumen fácil de preparación
- Mezclamos los ingredientes del fermento y lo dejamos reposar tapado durante 2 horas
- Cuando el fermento esté listo, ponemos la harina en un bol y le añadimos el resto de ingredientes excepto la mantequilla
- Trabajamos la masa hasta que esté lisa y todo bien integrado
- Añadimos la mantequilla y trabajamos la masa hasta que esté lisa y elástica de nuevo
- Ponemos la masa en un bol y la dejamos fermentar tapada hasta que doble su volumen
- Una vez haya levado, la masa está lista para el formado de los panes
- Dividimos la masa en 7 porciones, boleamos 6 (los panes), y la restante la dividimos en 12 partes. A su vez, de estas 12 partes boleamos 6 (las cabezas) y las 6 restantes las estiramos y las dividimos para obtener 12 piezas (los huesos)
- Hacemos rodar las 12 piezas con los dedos para formar los huesos. Colocamos 2 de estas piezas cruzadas sobre cada pan formando una cruz y sobre ellas, una de las 6 bolitas que forman las cabezas
- Ponemos los panes en una fuente y los dejamos levar hasta que doblen su volumen
- Encendemos el horno a 180 °C. Cuando los panes estén totalmente levados, los pincelamos con huevo y los cocemos durante unos 20 o 25 minutos y los dejamos enfriar
- Los pincelamos con mantequilla fundida y los espolvoreamos con azúcar
- Dejamos que se enfríen y los degustamos